lunes, septiembre 04, 2006

Fechas

Todas las historias comienzan y terminan en un tiempo determinado. Yo espero que esta no termine, por lo que me voy a dedicar a intentar definir la fecha en que empezamos.

El domingo 18 de diciembre del 2005 -con motivo de la celebración con un asado en Curacaví de la visita de un ex-compañero de colegio a Chile- caminábamos con el Pato por un terreno que muchas veces antes habíamos visto y recorrido, pero que esta vez yo observé con nuevos ojos. Hacía un par de semanas que por trabajo había visitado los viñedos de Concha y Toro en Pirque, teniendo por primera vez la oportunidad de conocer el tipo de suelo que necesitan las parras orientadas a la producción vinífera. Ese día el suelo que pisábamos me pareció ideal para ello y se lo comenté al Pato. Nunca pensé en ese momento que mi comentario pudiera hacernos llegar al lugar en que estamos ahora.

Al día siguiente el Pato me llamó y me propuso que investigáramos más sobre mi percepción, considerando evaluar de forma seria la opción de realizar juntos un proyecto vinculado al vino.

El 23 de diciembre del mismo año le pregunté a Sergio cómo conseguir semillas para plantar una cepa específica (cuyo nombre no comentaré publicamente, pues quién sabe si ella termina transformándose en nuestra arma secreta para futuras campañas)... rápidamente me contestó y aprendí que la reproducción de las vides se hace por estacas y no por semillas... al margen de eso, su pronta respuesta me dejó entrever su interés en el tema, cuando me preguntó si me iba a lanzar a la producción.

4 días después estábamos con Sergio aprendiendo acerca del proceso de producción del vino. Catamos y nos interesamos.

Las semanas siguientes fueron de arduo trabajo. Hubo que hacer calicatas (o algo parecido que fue lo que mejor pudimos hacer) en diversos puntos del terreno para poder evaluar la calidad del mismo para nuestro proyecto. Debíamos tener todo OK para que Sergio nos diera su veredicto.

Después de la visita nos reunimos el Martes 7 de febrero del 2006 en el Liguria. Con unas cervezas en el cuerpo Sergio nos confesó que si el terreno fuera suyo y tuviera la posibilidad, no dudaría en plantar parras en él. Nosotros le dijimos que necesitábamos a alguien con su conocimiento y que compartiera nuestro ideal de sacar adelante un proyecto propio. Aunque esa noche todavía no éramos Mosqueteros (el nombre se nos ocurrió después), ese día acordamos partir con nuestro proyecto (Nota al margen: me resulta muy paradojal que unas cervezas nos hicieron pensar en vino).

Tras esa noche se vinieron los presupuestos, la definición del terreno, la ocurrencia del nombre, las discusiones de flujos, las reflexiones acerca del proyecto a realizar, las decisiones a futuro, las hemorroides del topógrafo, la inversión, el trabajo y el esfuerzo. El 15 de mayo nació Pedrito (el hijo de Sergio) y aunque ese puede ser un dato de otra historia, desde ese día nuestra familia contó con un nuevo integrante.

El 28 de Junio del 2006 nacía la Sociedad Agrícola y Comercial Los Mosqueteros Limitada. El 19 de Julio estábamos inscritos en el Conservador de Bienes Raíces. El 27 nos publicaba el Diario Oficial.

El viernes 11 de agosto Sergio y Pato fueron a buscar las parras a San Clemente. Fue un largo día que terminó cerca de la medianoche en Curacaví, con un camión que albergaba todas las esperanzas que pusimos en las 16.000 parras que comenzamos a podar y plantar en la mañana siguiente (y que nos tuvieron ocupados en ese proceso durante los 4 días de ese fin de semana largo).

De ahí se vino más trabajo en el riego, el camino y todo lo demás.

El 28 de Agosto el SII nos dio nuestro RUT.

Y aquí vamos... esperando que el futuro nos permita recolectar muchas más fechas que recordar y celebrar.