miércoles, octubre 25, 2006

No hay receta

Los chef más reconocidos dicen que la planificación es esencial a la hora de cocinar. Se debe tener claro lo que se va a preparar, cómo se hará, contar con todos los ingredientes, tenerlos listos (entiéndase por esto pelados, cortados, picados, aliñados o lo que sea) y además disponer de todos los utensilios y herramientas necesarios antes de empezar a cocinar. Claramente algo que resultará excesivo para muchos, aunque supongo que evita en un 100% que se queme el arroz mientras se prepara la ensalada.

Eso en la teoría, pues en la práctica se debe tener en cuenta otro factor probablemente tan importante como todos los anteriores: el chef. Y claro, porque uno puede seguir la receta al pie de la letra y hacer todo lo que se recomienda, pero el resultado indudablemente variará de caso a caso. Me explico -siguiendo con las referencias gastronómicas-, pensemos por ejemplo en lo bien que saben las pastas al dente. Todos los que cocinamos sabemos que los 8-10 minutos de cocción que se recomiendan en los envases pueden resultar demasiado tiempo para aspirar a conseguir este preciso punto de cocción, que según el caso además, dependerá de la calidad de la cocina para generar temperatura, del calor que pueda transmitir la olla, del tipo de pasta, etc.

Esteremos de acuerdo entonces en que para conseguir una pasta al dente es necesario estar muy atento al proceso de cocción, probando el resultado constantemente y haciendo ajustes hasta dar con la combinación correcta para lo que se busca conseguir.

Es por eso que un buen plato de pasta en un buen restaurante se agradece. Y se paga. Pues -desafortunadamente- en múltiples ámbitos de cosas, la realidad no es tan simple como cuando trata de resumirse en una simple ecuación y debe estarse evaluando minuto a minuto, para que la pasta no se convierta en una tortilla o una sopa de cabellos de angel.

Con el precepto de lo anterior y con los antecedentes de cómo venían las cosas en nuestro proyecto (cosa de la que deben haber leído en esta bitácora), hace unas semanas nos reunimos para realizar la primera evaluación del trabajo realizado. Y fue bueno, muy bueno.

Es claro que resulta muy fácil hacerse ilusiones con un proyecto que parte bien, y muy difícil aceptar cambios en lo planificado y en las expectativas generadas cuando se pone tanto esfuerzo en un emprendimiento. Pero al mismo tiempo, cuando las condiciones esperadas no se dan, resulta gratificante sentir que el grupo fortalece los lineamientos, que las esperanzas en el proyecto se mantienen (y mejoran) y que el crecimiento futuro del proyecto está desde ya considerado en las decisiones que estamos tomando hoy (cosa que siguiendo con los ejemplos gastronómicos suena a pensar en comer el asado antes de matar la vaca), pero es algo que creo que me reafirma el compromiso que todos tenemos por sacar este proyecto adelante.

Volviendo a lo terrenal (aunque no deje de pensar en el asado), a mi me apasiona la cocina. Me pasa que tengo en mente muchos platos que espero poder preparar a mi familia y mis amigos en el futuro y sueño con el vino que pueda acompañarlos. Sería un gusto que en algunos años más podamos compartir juntos este maridaje.

lunes, octubre 02, 2006

Paciencia...

Dicen que la naturaleza es sabia, que es mejor lento pero suguro y que más vale tarde que nunca. Sin embargo, la cara de Sergio el sábado parecía haberse olvidado de todo el saber popular.

Y es que nuestro proyecto -y en particular nuestras parras- resultan ser mucho más que eso. Hay esperanzas, ilusiones e ideas que se van forjando en torno a ellas y lo que produciremos, y bueno, cuando parte de lo pensado o lo planificado no se cumple, surge algo de frustración porque esas ideas podrían modificarse o aplazarse...

En la práctica -aunque a ojo inexperto- los brotes vienen... en algunas creo que están súper avanzados... y en otras (en la mayoría) sólo vienen (pueden ver las fotos aqui).

Hay vida... por eso asumo que los brotes vendrán y que es cosa de tener paciencia. Sin embargo, cuando ves la cara de Sergio y escuchas que en otras partes las plantas están más avanzadas y que a todos los que compramos en el mismo lugar nos está pasando lo mismo, pues hay una luz amarilla de advertencia que se enciende y hace preocuparse.

En todo caso, el plazo inicial que dimos para la brotación todavía no se cumple y quien sabe si ahora que nuestras plantas cuentan con sus nuevas chaquetas nos dan una sorpresa?